| 3 cuotas de $89.102,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $267.308,00 |
| 6 cuotas de $44.551,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $267.308,00 |
| 4 cuotas de $66.827,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $267.308,00 |
Durante la etapa del gateo, los bebés empiezan a buscar obstáculos, cambios de superficie y pequeños desafíos que los invitan a descubrir nuevas formas de moverse.
La Plataforma de Gateo Pikler combina dos rampas (una lisa y otra con barrales) y un cajón de gateo para acompañar justamente ese momento: subir, bajar, atravesar, entrar, salir y explorar con todo el cuerpo.
Es una propuesta de movimiento que ofrece un desafío a su medida y permite que cada bebé encuentre sus propias maneras de resolverlo, respetando sus tiempos y posibilidades.
La Plataforma de Gateo Pikler combina un cajón de gateo con dos rampas diferentes, para ofrecer distintas experiencias de movimiento.
Una rampa es lisa, ideal para explorar la inclinación, subir y bajar y experimentar cómo cambia el movimiento sobre una superficie continua.
La otra tiene forma de escalera inclinada, incorporando pequeños apoyos que ofrecen un desafío diferente al gatear y trepar.
El cajón de gateo completa la propuesta: puede atravesarse, utilizarse como obstáculo o darse vuelta para convertirse en un espacio de juego o pelotero.
Así, el mismo material permite crear distintos recorridos y niveles de desafío, según el momento y las posibilidades de cada niño.
Esta propuesta ofrece oportunidades para desarrollar y practicar:
Motricidad gruesa: movimientos que involucran todo el cuerpo, como gatear, trepar, subir y bajar.
Equilibrio y coordinación: al cambiar de posición, recorrer superficies inclinadas y encontrar la manera de superar cada desafío.
Conciencia corporal: aprender progresivamente cómo se mueve el propio cuerpo y cómo utilizarlo para alcanzar un objetivo.
Orientación espacial: descubrir dónde está el cuerpo en relación con los objetos, los espacios y los diferentes recorridos.
Control del movimiento: experimentar cómo moverse, detenerse, cambiar de dirección y adaptar los movimientos a cada situación.
Confianza en las propias posibilidades: descubrir que puede superar pequeños desafíos por sí mismo.
Autonomía: explorar, probar y encontrar sus propias maneras de resolver cada recorrido.
La propuesta está inspirada en la mirada Pikler sobre el movimiento libre y el respeto por los tiempos de cada niño.
No se trata de mostrarle al bebé cómo debe hacer el recorrido, sino de ofrecerle un entorno donde pueda explorar y descubrir por sí mismo.
Cada pequeño logro —subir una rampa, atravesar un cajón o encontrar una nueva manera de pasar— puede convertirse en una experiencia de confianza: “puedo hacerlo solo”.
Aunque está especialmente pensado para la etapa del gateo, sus posibilidades no terminan ahí.
El cajón puede continuar utilizándose como espacio de juego o pelotero, mientras que la rampa puede integrarse a otros materiales de movimiento y formar nuevos recorridos.
Así, una propuesta que comienza acompañando los primeros desplazamientos puede seguir encontrando nuevos usos a medida que el niño crece.
Como rampa de gateo: para subir y bajar explorando una superficie inclinada.
Como cajón de gateo: para atravesar, entrar, salir y superar pequeños obstáculos.
Como circuito: combinando la rampa y el cajón para crear un recorrido de movimiento dentro de casa.
Como espacio de juego: dando vuelta el cajón para jugar dentro.
Como pelotero: una forma diferente de seguir utilizándolo cuando el gateo ya no es el principal interés.
A partir de los 7 meses aproximadamente, cuando el bebé comienza a desplazarse, gatear o muestra interés por explorar activamente su entorno.
Como siempre, la edad es orientativa: cada niño desarrolla sus habilidades a su propio ritmo.
Medidas: 50 × 50 × 11 cm.
Incluye: rampa y cajón de gateo.
Utilizar siempre sobre una superficie estable, despejada y adecuada para el movimiento.
Se recomienda la supervisión adulta, especialmente durante las primeras exploraciones y de acuerdo con la edad y las habilidades de cada niño.
La propuesta busca acompañar, no intervenir constantemente: estar cerca para cuidar y permitir que el bebé descubra progresivamente sus propias posibilidades.
¿Desde qué edad se puede usar?
Está recomendado a partir de los 7 meses aproximadamente, cuando el bebé comienza a desplazarse o está próximo a iniciar el gateo.
¿Hasta cuándo pueden usarlo?
Puede acompañar toda la etapa de gateo y continuar utilizándose después como espacio de juego o pelotero.
¿El cajón sirve para algo más además de pelotero?
Sí. Dado vuelta puede convertirse en un pequeño espacio de juego y también utilizarse como obstáculo dentro de un circuito de movimiento.
¿Se pueden usar la rampa y el cajón juntos?
Sí. Combinados crean un pequeño circuito que permite explorar diferentes formas de desplazamiento.
¿Se puede combinar con otros materiales Pikler?
Sí. Puede integrarse con otros elementos de movimiento para crear recorridos más variados y nuevos desafíos a medida que el niño crece.
Si esta propuesta te gusta y querés ampliar las posibilidades de configuración, podés conocer también nuestras Plataformas y Cajones Pikler Montessori.
Es una propuesta más completa y versátil, con plataformas, cajones, escalera y rampas que pueden combinarse para crear diferentes recorridos y desafíos de movimiento.
→ Ver Plataformas y Cajones Pikler Montessori | Trepar
La Plataforma de Gateo forma parte de una propuesta de materiales que busca ofrecer distintas oportunidades para moverse, explorar y ganar autonomía, respetando el ritmo de cada niño.
En nuestro blog te contamos más sobre esta mirada y sobre cómo el mobiliario Pikler puede acompañar el movimiento libre en diferentes etapas.
→ Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
Gatear, subir, atravesar, volver a intentar.
A veces, lo que parece un pequeño obstáculo para un adulto es un enorme descubrimiento para un bebé.
Darles espacio para explorar también es darles confianza para descubrir todo lo que pueden hacer por sí mismos.
