| 3 cuotas de $256.513,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $769.540,00 |
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| 4 cuotas de $192.385,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $769.540,00 |
Las Plataformas y Cajones Pikler forman un conjunto versátil para acompañar el movimiento libre y la exploración durante distintas etapas de la infancia.
Está pensado para que los chicos puedan gatear, trepar, subir, bajar, atravesar, equilibrarse y crear sus propios recorridos, combinando las piezas de diferentes maneras.
No hay un único circuito ni una forma correcta de jugar. Las piezas pueden utilizarse por separado o combinarse para crear nuevos desafíos a medida que el niño crece y descubre nuevas posibilidades de movimiento.
Desde los primeros desplazamientos, aproximadamente a partir de los 6-7 meses, hasta alrededor de los 5 años, el mismo conjunto puede acompañar experiencias de juego muy diferentes.
Una de las características más lindas de este conjunto es que el circuito puede cambiar tantas veces como quieran.
Las plataformas, los cajones, la rampa y la escalera de dos escalones pueden disponerse de distintas maneras para crear recorridos más simples o más desafiantes.
Un día pueden formar un pequeño camino para gatear.
Otro día, un recorrido para subir y bajar.
Y más adelante, convertirse en una montaña, un puente, una casa o parte de un gran circuito de juego.
El desafío no está solamente en cada pieza, sino también en descubrir cómo combinarlas.
El conjunto incluye:
2 plataformas curvas, que ofrecen superficies y recorridos diferentes para explorar el equilibrio y el movimiento.
Escalera de 2 escalones, para experimentar la acción de subir y bajar.
Cajón triángulo, que puede incorporarse al recorrido de distintas maneras.
Cajón cuadrado, que suma nuevas posibilidades para atravesar, subir, pasar por debajo o integrar al circuito.
Rampa, para crear recorridos inclinados y variar el nivel de desafío.
Cada pieza puede utilizarse de manera independiente o formar parte de una propuesta más grande.
Son los movimientos que involucran todo el cuerpo, como gatear, trepar, subir, bajar y desplazarse. El conjunto ofrece muchas oportunidades para explorar estos movimientos a través del juego.
Al recorrer superficies curvas, subir, bajar y cambiar de posición, los chicos tienen oportunidades para experimentar cómo mantener la estabilidad de su cuerpo.
Es la capacidad de organizar diferentes movimientos para hacer algo. Por ejemplo, coordinar manos, piernas y cuerpo para subir un escalón o atravesar un recorrido.
Es reconocer cómo se mueve el propio cuerpo y qué puede hacer. Al explorar diferentes alturas, superficies y recorridos, cada niño descubre progresivamente sus propias posibilidades.
Es comprender dónde está el cuerpo en relación con los objetos y el espacio. Pasar por debajo, subir, rodear, atravesar o cambiar de dirección son experiencias que ponen esta habilidad en juego.
El juego permite probar, detenerse, volver a intentar y descubrir progresivamente qué puede hacer cada uno, respetando su propio ritmo.
En la mirada Pikler, el movimiento no necesita ser dirigido constantemente por un adulto.
La propuesta es ofrecer un entorno seguro y posibilidades de exploración, respetando aquello que cada niño puede hacer por sí mismo.
Por eso, no se trata de enseñarles a subir o trepar, sino de poner a disposición un ambiente que les permita descubrir sus propias posibilidades de movimiento.
El adulto acompaña, observa y garantiza las condiciones de seguridad mientras el niño explora.
Las posibilidades de este conjunto van cambiando con el crecimiento.
A partir de los 6-7 meses, cuando comienzan los primeros desplazamientos, las piezas pueden formar parte de un espacio para explorar el gateo, pasar, alcanzar y descubrir diferentes superficies.
A medida que adquieren mayor movilidad, aparecen nuevas posibilidades: subir, bajar, atravesar, rodear y combinar diferentes piezas.
Cuando comienzan a trepar, la escalera, los cajones, la rampa y las plataformas pueden convertirse en nuevos desafíos dentro del recorrido.
Más adelante, el movimiento se mezcla con el juego simbólico: una plataforma puede ser un puente, un cajón una casa y una escalera una montaña.
Así, el material no pierde posibilidades a medida que el niño crece. Las posibilidades se transforman.
Podés armar diferentes propuestas según la edad y el momento de cada niño:
Circuito de gateo: combinando plataformas, cajones y rampa.
Recorrido de equilibrio: incorporando las superficies curvas.
Subir y bajar: utilizando la escalera de dos escalones y otros módulos.
Circuito de trepa: combinando diferentes piezas para crear nuevos desafíos.
Pasar por debajo y atravesar: aprovechando los espacios de los cajones.
Circuito libre: dejando que los chicos decidan cómo recorrerlo.
Juego simbólico: transformando las estructuras en puentes, casas, montañas, refugios o lo que imagine cada niño.
Lo que hace especial a este conjunto no es solamente la cantidad de piezas.
Es la posibilidad de volver a armarlo de otra manera una y otra vez.
A medida que los chicos crecen, cambian sus habilidades, sus intereses y también la forma en que se relacionan con el material.
Por eso, es una propuesta de juego abierto: no tiene una única función ni una única manera de utilizarse.
Fabricado en madera de multilaminado de araucaria con terminación hidrolaqueada.
Incluye:
2 plataformas curvas
1 escalera de 2 escalones
1 cajón triángulo
1 cajón cuadrado
1 rampa
Medidas:
Plataformas/cajones rectos: 60 × 60 × 20 cm
Rampa cóncava: 60 × 60 × 40 cm
Rampa convexa: 60 × 60 × 20 cm
Las piezas pueden combinarse entre sí para crear diferentes configuraciones y recorridos.
Utilizar siempre sobre una superficie estable y despejada, adecuada para el juego y el movimiento.
El uso debe realizarse con supervisión adulta, especialmente durante las primeras exploraciones y cuando el niño está incorporando nuevas habilidades.
La propuesta es acompañar sin forzar movimientos que todavía no puede realizar por sí mismo.
Pueden acompañar distintas etapas, aproximadamente desde los 6-7 meses, cuando comienzan los primeros desplazamientos, hasta alrededor de los 5 años. La forma de utilizarlas cambia según las posibilidades de cada niño.
No. Permiten crear recorridos para gatear, subir, bajar, atravesar, equilibrarse y explorar diferentes formas de movimiento. También pueden incorporarse al juego simbólico.
Sí. El conjunto incluye un módulo de escalera de dos escalones, que puede utilizarse de manera independiente o integrarse al circuito.
Sí. Una de las principales características del conjunto es que sus piezas pueden organizarse de diferentes maneras para crear recorridos y desafíos variados.
No. La propuesta es justamente que el circuito pueda transformarse según el espacio, la edad y los intereses de cada niño.
No es necesario dirigir cada movimiento. Desde la mirada Pikler, se busca ofrecer un entorno seguro y permitir que cada niño explore de acuerdo con sus propias posibilidades, acompañándolo sin forzar.
La Plataforma de Gateo Pikler está especialmente pensada para las primeras experiencias de desplazamiento y combina un cajón con dos rampas diferentes. Este conjunto es más amplio y reúne varias piezas para armar circuitos de movimiento que pueden ir cambiando con el crecimiento.
→ Ver Plataforma de Gateo Pikler
Las Plataformas y Cajones forman parte de una propuesta de materiales que busca ofrecer distintas oportunidades para moverse, explorar y ganar autonomía, respetando el ritmo de cada niño.
En nuestro blog te contamos más sobre esta mirada y sobre cómo el mobiliario Pikler puede acompañar el movimiento libre en diferentes etapas.
→ Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
Las plataformas o cajones rectos miden 60 x 60 x 20, la rampa cóncava mide 60 c 60 x 40, la rampa convexa mide 60 x 60 x 20.
