| 3 cuotas de $33.998,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $101.996,00 |
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La Tarima Basculante Pikler propone un desafío de equilibrio que se adapta a las posibilidades de cada chico.
Invita a subir, atravesar y recorrer la tarima con cuidado, gateando o caminando, alternando los pies uno delante del otro o desplazándose de costado.
Su sistema permite elegir entre dos alturas diferentes, para comenzar con un desafío más suave y aumentarlo progresivamente. Además, gracias a su anclaje central, puede transformarse en un balancín tipo sube y baja, sumando una nueva forma de explorar el movimiento.
La tarima puede colocarse a 4 cm o 14 cm de altura, utilizando uno de los dos triángulos de madera incluidos.
La altura más baja ofrece un primer acercamiento al desafío, mientras que la más alta incorpora una mayor dificultad al atravesarla.
Así, el mismo material puede acompañar diferentes momentos del juego y permitir que el desafío cambie a medida que el chico gana seguridad.
Atravesar una superficie que se mueve requiere prestar atención al cuerpo y ajustar cada paso.
Equilibrio: la capacidad de mantener y ajustar la posición del cuerpo mientras está quieto o en movimiento.
Coordinación: la capacidad de organizar diferentes movimientos para realizar una acción.
Conciencia corporal: reconocer dónde está el propio cuerpo y cómo se mueve en relación con el espacio.
La tarima ofrece oportunidades para poner en juego estas habilidades de una manera natural, a través de la exploración y el juego.
La Tarima Basculante tiene una particularidad que amplía sus posibilidades: además de utilizarse para atravesarla, puede convertirse en un balancín tipo sube y baja.
Con el anclaje central, la estructura cambia de movimiento y propone una experiencia diferente, que puede disfrutarse solo o como parte de un juego compartido.
Un mismo material, dos propuestas de movimiento.
Como tarima de equilibrio: para atravesarla gateando o caminando, explorando diferentes formas de desplazamiento.
Con 4 cm de altura: para comenzar con un desafío más suave.
Con 14 cm de altura: para incorporar un mayor desafío de equilibrio y control del cuerpo.
Como balancín: utilizando el anclaje central para transformarla en un sube y baja.
En un circuito de movimiento: combinándola con el Triángulo Pikler y otros elementos para crear recorridos más amplios y variados.
La propuesta Pikler parte de una idea sencilla: ofrecer un entorno preparado y materiales que permitan explorar, sin imponer una única manera de resolver cada desafío.
La Tarima Basculante permite que cada chico descubra cómo atravesarla según sus propias posibilidades, probando, ajustando y volviendo a intentar.
El adulto acompaña y observa, sin necesidad de guiar cada movimiento paso a paso.
Si buscás ampliar las posibilidades de movimiento, podés combinar la Tarima Basculante Pikler con la Pasarela de Equilibrio Pikler.
La Pasarela propone un recorrido diferente y permite regular el ancho del paso, adaptando progresivamente el desafío. Así, podés crear un circuito en el que cada elemento ofrece una experiencia distinta de equilibrio, coordinación y movimiento.
→ Conocé la Pasarela de Equilibrio Pikler
La Tarima Basculante puede integrarse a diferentes propuestas de movimiento.
Podés combinarla con:
Triángulo Pikler.
Pasarela de Equilibrio Pikler.
Rampas.
Balancines.
Cubos.
Plataformas.
Otros elementos de la Plaza Blanda Montessori-Pikler.
De esta manera, diferentes estructuras pueden formar recorridos que cambian según la edad, el espacio y la imaginación.
Recomendada a partir de los 12 meses aproximadamente, cuando el niño ya gatea con seguridad o comienza a caminar con mayor soltura.
Como siempre, la edad es orientativa: cada niño desarrolla sus habilidades a su propio ritmo y el uso debe adaptarse a sus posibilidades.
Edad recomendada: desde los 12 meses aproximadamente.
Alturas regulables: 4 cm y 14 cm.
Incluye: tarima y dos triángulos de madera para regular la altura.
Anclaje central: permite utilizarla como balancín tipo sube y baja.
Material: madera.
Propuesta: equilibrio, movimiento libre, exploración y juego.
El uso debe realizarse siempre con supervisión adulta, en un espacio despejado y adecuado para el movimiento.
Es importante respetar las posibilidades de cada niño y permitir que descubra progresivamente cómo resolver el desafío, sin forzar movimientos ni colocarlo en posiciones que todavía no puede alcanzar por sí mismo.
Está recomendada a partir de los 12 meses aproximadamente, cuando el niño ya gatea con seguridad o comienza a caminar con mayor soltura.
La edad es orientativa y siempre debe tenerse en cuenta el momento y las posibilidades de cada chico.
Los dos triángulos permiten regular la altura de la tarima.
Con el de 4 cm, el desafío es más suave. Con el de 14 cm, aumenta la dificultad y se requiere mayor control del cuerpo para atravesarla.
Esto permite adaptar la propuesta a diferentes momentos del juego.
Sí. Utilizando el anclaje central, la tarima se transforma en un balancín tipo sube y baja, ofreciendo una experiencia de movimiento diferente a la de atravesarla.
Sí. Puede combinarse especialmente con el Triángulo Pikler y la Pasarela de Equilibrio Pikler para crear circuitos de movimiento más amplios, y también con otros elementos de la Plaza Blanda Montessori-Pikler.
La Tarima Basculante forma parte de nuestra propuesta de Plaza Blanda Montessori-Pikler, donde diferentes estructuras pueden combinarse para crear recorridos de movimiento que cambian según la edad, el espacio y la imaginación.
→ Ver toda la Plaza Blanda Montessori-Pikler
La Tarima Basculante forma parte de una propuesta de materiales pensados para ofrecer distintas oportunidades para moverse, explorar y ganar autonomía, respetando el ritmo de cada niño.
En nuestro blog te contamos más sobre esta mirada y sobre cómo el mobiliario Pikler puede acompañar el movimiento libre en diferentes etapas.
→ Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
Un desafío que se mueve con ellos.
