| 3 cuotas de $48.009,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $144.029,00 |
| 6 cuotas de $24.004,83 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $144.029,00 |
Un banco evolutivo de madera diseñado para acompañar el crecimiento infantil a través del movimiento, la exploración y la autonomía.
Sus 3 alturas permiten adaptar el banco a diferentes etapas y necesidades, mientras que su diseño liviano facilita que los chicos puedan incorporarlo a sus propios juegos y actividades.
No es solamente un banco para sentarse: puede convertirse en un escalón, una pequeña plataforma o parte de un recorrido de movimiento y juego.
El Banco Montessori 3 Posiciones Pikler ofrece una propuesta sencilla y versátil para acompañar el desarrollo a través del movimiento y el juego cotidiano.
Favorece el movimiento libre y la exploración.
Estimula el equilibrio y la coordinación.
Invita a experimentar diferentes posiciones y movimientos.
Promueve la autonomía y la independencia.
Puede integrarse a diferentes juegos y propuestas de movimiento.
Acompaña distintas etapas gracias a sus 3 alturas.
Una de sus principales características son sus 3 posiciones de altura:
14 cm
21 cm
31 cm
El banco mide 32 x 32 cm y puede utilizarse en diferentes etapas, adaptando la altura según las necesidades y posibilidades de cada niño.
Esta característica permite que el mismo material siga teniendo utilidad a medida que el niño crece y adquiere nuevas habilidades.
Sus ranuras laterales permiten sujetarlo con mayor facilidad y trasladarlo de un lugar a otro.
Su diseño liviano facilita que los chicos puedan participar activamente en la preparación de su espacio de juego: moverlo, cambiarlo de lugar y decidir cómo incorporarlo a sus actividades.
Porque la autonomía también se construye en pequeñas acciones cotidianas.
Está fabricado en multilaminado de araucaria y cuenta con terminación hidrolaqueada.
Una combinación pensada para lograr un producto:
Resistente.
Estable.
Duradero.
Fácil de limpiar.
Apto para el uso cotidiano.
Como todos nuestros materiales, buscamos que sea un producto que pueda acompañar a las infancias durante mucho tiempo.
Su estructura está diseñada para ofrecer una base firme y estable durante el uso.
Como sucede con cualquier elemento de movimiento, recomendamos utilizarlo sobre una superficie estable y segura, y acompañar a los niños según su edad, experiencia y nivel de desarrollo.
El objetivo no es evitar todos los desafíos, sino ofrecer un entorno donde puedan explorarlos de manera segura y progresiva.
El banco está diseñado para soportar también el peso de un adulto, por lo que puede funcionar como banco auxiliar en diferentes espacios del hogar.
Una característica que suma practicidad y extiende las posibilidades de uso del producto más allá del juego infantil.
Su diseño abierto permite que los chicos encuentren diferentes maneras de utilizarlo.
Puede ser un asiento, un escalón, una pequeña plataforma o formar parte de un recorrido de movimiento. También puede incorporarse al juego simbólico y transformarse, según la imaginación de cada niño, en aquello que necesiten para jugar.
No hay una única manera correcta de usarlo.
Y justamente ahí está parte de su valor: ofrecer un material sencillo que deje espacio para que cada niño explore y descubra sus propias posibilidades.
Los materiales Pikler parten de una mirada que da importancia al movimiento libre y a la posibilidad de que cada niño explore de acuerdo con sus propias capacidades.
Este banco acompaña esa propuesta desde un elemento simple: permite subir, bajar, sentarse, trasladarse y experimentar.
Cada pequeño desafío puede convertirse en una oportunidad para conocer el propio cuerpo, tomar decisiones y ganar confianza.
Su principal diferencial son sus 3 posiciones de altura: 14, 21 y 31 cm, que permiten adaptarlo a diferentes etapas y necesidades.
Porque combina una propuesta que favorece la autonomía y la iniciativa del niño, vinculada al enfoque Montessori, con posibilidades de movimiento y exploración propias de los materiales inspirados en Pikler.
No existe una edad única de inicio. Depende del desarrollo, las habilidades motoras y la experiencia de cada niño.
Lo recomendable es comenzar con usos acordes a sus posibilidades y acompañar progresivamente los nuevos desafíos.
Sí. Puede utilizarse como un pequeño escalón o plataforma, siempre sobre una superficie estable y con supervisión adulta acorde a la edad y al tipo de actividad.
Su diseño incluye ranuras laterales para facilitar el agarre y su peso permite trasladarlo con facilidad. Esto puede favorecer que los chicos participen activamente en la organización de su espacio, de acuerdo con sus posibilidades.
Sí. Además de sentarse, puede incorporarse a circuitos de movimiento, construcciones y juegos simbólicos.
Sí. Está preparado para soportar el peso de un adulto, por lo que también puede utilizarse como banco auxiliar en el hogar.
Está realizado en multilaminado de araucaria, con terminación hidrolaqueada.
Sí. La superficie hidrolaqueada facilita la limpieza y el mantenimiento para el uso cotidiano.
No necesariamente. Es un material versátil que puede utilizarse como asiento, pero también como elemento de movimiento, juego y exploración. Su valor está justamente en ofrecer más posibilidades que un asiento convencional.
Sí. Puede incorporarse a diferentes propuestas de movimiento junto con otros materiales, siempre cuidando que cada configuración sea estable y adecuada para la edad y las habilidades del niño.
El Banco Montessori-Pikler forma parte de una propuesta más amplia de materiales que buscan acompañar el movimiento libre, la autonomía y el juego en las distintas etapas de la infancia.
Si querés conocer más sobre la filosofía detrás de estos materiales y descubrir las posibilidades del mobiliario Pikler, te invitamos a leer:
Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
Una guía para conocer los diferentes elementos de movimiento y entender cómo pueden acompañar el desarrollo infantil a través de la exploración y el juego.
Un buen material no tiene que decirle al niño qué hacer.
Puede simplemente estar ahí, ofrecer posibilidades y permitir que sea él quien descubra cómo usarlo.
Porque cuando les damos libertad para moverse, también les damos confianza para crecer.
La Pasarela de Equilibrio forma parte de una propuesta de materiales que busca ofrecer distintas oportunidades para moverse, explorar y ganar autonomía, respetando el ritmo de cada niño.
En nuestro blog te contamos más sobre esta mirada y sobre cómo el mobiliario Pikler puede acompañar el movimiento libre en diferentes etapas.
→ Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
