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| 4 cuotas de $41.826,75 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $167.307,00 |
Aprender a escribir no significa necesariamente comenzar tomando un lápiz.
El Alfabeto Móvil Montessori en cursiva minúscula permite que los niños puedan formar palabras utilizando letras móviles, antes de tener que reproducirlas sobre el papel. De esta manera, pueden concentrarse en componer palabras, reconocer los sonidos y expresar sus ideas sin que el acto físico de escribir sea todavía una dificultad.
Es un material especialmente valioso para acompañar el proceso de lectoescritura desde una propuesta concreta, manipulativa y sensorial.
Para utilizar el alfabeto móvil, el niño necesita haber comenzado a reconocer las letras y sus sonidos.
A partir de ahí, puede seleccionar las letras necesarias y colocarlas una junto a otra para formar palabras.
Una de las grandes posibilidades del alfabeto móvil es que, si una letra está en un lugar incorrecto, no hace falta borrar: simplemente se puede mover y volver a organizar.
Esto permite que el niño pueda concentrarse en lo que quiere expresar, sin tener que resolver al mismo tiempo cómo tomar el lápiz, cómo realizar cada letra o cómo corregirla sobre el papel.
El alfabeto móvil permite trabajar diferentes aspectos del proceso de escritura de manera progresiva.
El niño puede concentrarse primero en qué quiere escribir y qué letras necesita, dejando para otro momento la dificultad de reproducir esas letras gráficamente.
Esta posibilidad resulta especialmente interesante dentro de una propuesta Montessori, donde se busca presentar los aprendizajes de manera gradual y permitir que el niño avance sobre cada desafío sin tener que resolver varios al mismo tiempo.
Las letras pueden tocarse, trasladarse, ordenarse y combinarse.
Esta experiencia permite que el niño se relacione con las formas de las letras no solamente a través de la mirada, sino también mediante la manipulación.
Al formar palabras, puede establecer relaciones entre sonidos, letras y lenguaje, construyendo progresivamente una comprensión más profunda del sistema de escritura.
Además de formar palabras, el material ofrece muchas posibilidades de juego y aprendizaje.
El niño puede:
Formar palabras conocidas.
Construir su propio nombre.
Buscar las letras que corresponden a diferentes sonidos.
Ordenar y reorganizar letras.
Comparar palabras.
Crear pequeñas frases según su nivel de aprendizaje.
Corregir una palabra simplemente cambiando de lugar una letra.
Explorar diferentes combinaciones de letras.
De esta manera, el material puede acompañar tanto actividades propuestas por un adulto como momentos de exploración autónoma.
Preparamos un video demostrativo del Alfabeto Móvil Montessori, donde mostramos el material y diferentes posibilidades de uso.
Podés verlo para conocer cómo se organiza, cómo se utilizan las letras para formar palabras y distintas propuestas para acompañar el aprendizaje de la lectoescritura.
👉 Ver video del Alfabeto Móvil Montessori
El Alfabeto Móvil Montessori puede acompañar:
El reconocimiento de letras.
La asociación entre sonidos y grafías.
La formación de palabras.
El desarrollo del lenguaje y la lectoescritura.
La expresión de ideas a través de palabras.
La discriminación visual de las letras.
La concentración y la atención.
La memoria.
La organización y secuenciación.
La autonomía durante el aprendizaje.
El set incluye una caja de madera de 35 × 48 cm, con:
10 piezas de cada vocal.
5 piezas de cada consonante.
Incluye la letra ñ.
Letras en cursiva minúscula.
Caja para guardar y organizar todo el material.
La cantidad de letras está pensada para que el niño pueda formar diferentes palabras sin necesitar una única pieza de cada letra.
Edad orientativa: a partir de los 5-6 años, según el desarrollo, los conocimientos previos y el recorrido de aprendizaje de cada niño.
El alfabeto móvil ofrece una posibilidad muy valiosa: escribir sin tener que empezar necesariamente por el lápiz.
Las letras pueden moverse, combinarse, separarse y volver a organizarse. El niño puede concentrarse en el lenguaje y descubrir que las palabras que piensa pueden construirse utilizando símbolos.
En Montedorf creemos que aprender a escribir también puede comenzar jugando con las palabras. Cuando las letras están al alcance de las manos, escribir puede convertirse primero en una experiencia de descubrimiento.
