| 3 cuotas de $117.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $351.000,00 |
| 6 cuotas de $58.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $351.000,00 |
| 4 cuotas de $87.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $351.000,00 |
Un espacio de juego pensado para que los chicos puedan moverse, trepar, explorar y descubrir sus propias posibilidades.
El Gimnasio de Movimiento Montessori-Pikler combina un balancín de madera y una rampa Pikler en un mismo conjunto, ofreciendo diferentes propuestas de juego según la edad, la experiencia y la imaginación de cada niño.
La rampa puede utilizarse para trepar y deslizarse, mientras que el balancín permite balancearse, subir, atravesar, construir refugios o transformar el espacio de juego.
Una propuesta abierta, que no indica una única forma de jugar: el niño explora el movimiento a su propio ritmo y encuentra nuevos desafíos a medida que crece.
Trepar, subir, bajar, balancearse, pasar por debajo, atravesar, deslizarse o simplemente encontrar una nueva manera de usarlo.
El juego con elementos de movimiento permite que los chicos experimenten con su cuerpo, poniendo en práctica el equilibrio, la coordinación, la orientación espacial y la confianza en sus propios movimientos.
No se trata de hacer un ejercicio determinado, sino de ofrecer un entorno donde puedan moverse con libertad y autonomía.
El balancín y la rampa pueden utilizarse juntos o por separado, creando diferentes configuraciones y desafíos.
La rampa puede colocarse sobre el balancín para formar una pequeña estructura de trepa y descenso, o utilizarse de manera independiente.
El balancín, por su parte, puede convertirse en un elemento de balanceo, puente, túnel, refugio o parte de una construcción imaginaria.
Así, el juego puede cambiar constantemente sin necesidad de sumar más juguetes.
Una de las grandes ventajas de los materiales de movimiento es que no se agotan en una determinada etapa del desarrollo.
A medida que el niño adquiere mayor seguridad y experiencia, puede encontrar nuevos desafíos en el mismo elemento: primero explorar, después subir, luego atravesar, combinar piezas y crear sus propias propuestas de juego.
Por eso, el Gimnasio de Movimiento Montessori-Pikler puede acompañar distintas etapas de la infancia y adaptarse a diferentes niveles de habilidad.
Inspirado en los principios de movimiento libre asociados a la pedagogía Pikler y en una mirada Montessori sobre la autonomía, este gimnasio propone algo simple pero muy importante:
un espacio seguro donde el niño pueda probar, equivocarse, volver a intentar y descubrir de qué es capaz.
Porque cuando dejamos lugar para que el cuerpo explore, también estamos dando lugar a la confianza.
Favorece la exploración y el movimiento libre.
Invita a desarrollar el equilibrio y la coordinación.
Permite experimentar diferentes formas de trepar, subir y bajar.
Estimula la orientación espacial y la percepción corporal.
Acompaña el desarrollo de la autonomía y la confianza.
Ofrece desafíos que pueden adaptarse a diferentes etapas.
Promueve el juego activo y creativo.
Permite crear diferentes configuraciones de juego.
Puede utilizarse tanto en interiores como en espacios amplios y seguros.
Un mismo conjunto ofrece múltiples posibilidades sin depender de un único modo de uso.
Con la rampa:
Para trepar, subir y bajar, deslizarse o explorar diferentes recorridos.
Con el balancín:
Para balancearse, atravesarlo, pasar por debajo, utilizarlo como puente o convertirlo en parte de un juego simbólico.
Juntos:
La rampa puede apoyarse sobre el balancín para crear una estructura de trepa y descenso y sumar un nuevo desafío.
En juego simbólico:
Una casa, un túnel, un puente, una montaña, un refugio... la imaginación también forma parte del juego.
Los materiales de movimiento tienen algo especial: no tienen una única edad de uso ni una única manera de jugar.
Al principio, el niño puede observar y explorar. Más adelante puede animarse a subir, atravesar, trepar o deslizarse. Con el tiempo, puede combinar los elementos y crear sus propios recorridos.
El desafío no está impuesto por el juguete: lo construye cada niño a medida que descubre nuevas posibilidades.
Incluye un balancín de madera y una rampa Pikler, que pueden utilizarse juntos o por separado.
Puede utilizarse para trepar, subir, bajar y deslizarse. También puede combinarse con el balancín para crear diferentes recorridos y desafíos.
No. Su diseño abierto permite utilizarlo de muchas maneras: como elemento de balanceo, puente, túnel, refugio o parte de diferentes juegos.
Sí. Al combinar ambos elementos se crean nuevas posibilidades de movimiento y juego. La configuración debe realizarse siempre sobre una superficie estable y con supervisión adulta acorde a la edad y experiencia del niño.
El conjunto toma como referencia una mirada sobre el movimiento libre, la autonomía y la exploración corporal, vinculada especialmente con los principios de la pedagogía Pikler y con el enfoque Montessori de favorecer la independencia y la iniciativa del niño.
La edad de inicio depende del desarrollo, las habilidades motoras y la experiencia de cada niño. Lo importante es que el uso sea progresivo, respetando sus posibilidades y siempre con supervisión adulta.
No. Es, ante todo, un material de movimiento y juego abierto. Puede utilizarse para explorar habilidades corporales, pero también para imaginar, construir y crear diferentes juegos.
Porque ofrece más posibilidades de juego en un mismo conjunto. El balancín y la rampa pueden utilizarse individualmente o combinarse para crear nuevos desafíos, recorridos y propuestas.
Cuando un niño trepa, se balancea, prueba una nueva posición o vuelve a intentarlo después de caer, no solamente está moviendo su cuerpo.
Está conociéndose, tomando decisiones, resolviendo pequeños desafíos y construyendo confianza.
Por eso diseñamos materiales que no buscan decirles cómo jugar, sino ofrecerles un lugar donde puedan descubrirlo.
Menos instrucciones. Más exploración.
Menos pantallas. Más movimiento.
Más libertad para crecer.
El Gimnasio de Movimiento Montessori-Pikler forma parte de una propuesta más amplia de materiales pensados para acompañar el movimiento libre, la autonomía y el juego abierto.
Si querés conocer qué hay detrás de estos materiales, cómo pueden acompañar distintas etapas de la infancia y qué posibilidades ofrece cada estructura, te invitamos a leer nuestro artículo:
Mobiliario Pikler: movimiento libre, autonomía y juego en cada etapa
Una guía para conocer el universo Pikler de Montedorf y descubrir cómo el balancín, las rampas, los triángulos, las escaleras y otros materiales pueden convertirse en mucho más que elementos para trepar.
